Martes 31/08/10
Primer día del curso de alemán. Fue lo primero que hice cuando me levanté. Llegué a eso de las 11.30, hice un test de nivel (que me hizo recordar que no sabía nada de alemán) y empecé el curso a la 1.15. En el Goethe Institut tengo wi-fi, así que mañana me voy a ir a internar ahí un ratito… En fin, las clases… qué se yo, hay 12 personas, de muchos países, que tienen 20 y pico. Hay una chica española con la cual estuve charlando un rato, y me combidó un cigarrillo armado. Ah, las cedas acá son raras, el otro día compré. Son OCB, pero son o muy largas o muy chiquitas. Las chiquitas están buenas, vienen como si fueran dos paquetitos juntos en uno solo muy ancho. En fin, el curso es de 1.15 a 2.45, 30 mins de recreo, de 3.15 a 4.45, 15 mins de recreo, y después de 5 a 5.45. O sea que, entre todo, 4 horas. Un poco una paja pero bueno. La clase fue un quilombo. Nos preguntasba cosas que jamás me interesará saber, como qué porcentaje de gente en Alemania son extranjeros, qué países limitan con Alemania, cuánta es la población Alemana, qué carajo?! Todavía no sé Alemán, no quiero aprender la historia alemana en un idioma que no entiendo!
Salí de ahí y me volví para el barrio donde llamé a mi prima, quien me dijo que perdón, que tenía que trabajar y que nos veíamos mañana. Fue un poco un bajón, dado que por ahora, es la única persona que conozco en el país. Me siento un poco como Carrie en París. Pero esto recién empieza, necesito conocer gente que me invite a la noche Berlinense. En fin, el día estaba hermoso, ideal para Las Heras, lo cual no esperaba conseguir en Berlín (el noticiero decía que iba a estar nublado toda la semana), así que decidí no quedarme bajo techo. Me armé un finito y me fui a pensar qué hacer. Pensé en ir a los museos de Mitte, pero siendo más de las 6 de la tarde la mayoría estaban cerrados (según mi mapa), así que decidí ir en los próximos días antes del curso. Me tomé el subte entonces, y me bajé en Rosenthaler Platz (me acabo de enterar que un tema que conozco hace mil es de The Killers…), solo porque la estación siempre me había llamado la atención.
Ah, es momento de abordar el tema subtes. Son impresionantes! Tenían razón en Pulp Fiction, lo grande de Europa son las pequeñas diferencias. Para entrar al subte tenés que sacar el boleto en una máquina, y podés sacar uno como el que saqué yo que sirve para todo un mes en todos los subtes que quiera. Siendo así, ya no tengo ni que preocuparme por el boleto, directamente entro a la estación y espero al subte. De vez en cuando se sube alguien para chequear que todos tengan boleto. Las estaciones son todas iguales, con azulejos y muy lindas, pero todas de un color diferente. Rosenthaler Platz siempre me había llamado la atención por ser un naranja muy fuerte. Después, para entrar y salir del subte, tenés que abrir la puerta tocando un botón que es touch, o girando una palanquita dependiendo del subte. Los asientos, no hace falta mencionarlo, están perfectamente cuidados y hay algunos que los tienen posicionados como si fueran trenes. Finalmente, las escaleras mecánicas de las estaciones solo andan cuando hay alguien usándolas, de lo contrario están paradas. Me la hizo flashear eso, de hecho subí por una escalera fija pensando que no andaba y después me di cuenta. Cómo no iba a andar al escalera?
En fin, me bajé ahí del subte y caminé poéticamente hacia el atardecer, y un poco por todos lados. Estaba, en realidad, buscando un subway, el cual encontré y me puso muy contenta. Ah con respecto al tema “coca tirada”. Claramente es mucho más rica, y hoy vi que especialmente salía mucha más soda que jarabe. Deduzco que el jarabe que cae debe estar mucho más concentrado, por eso lo diluyen con más soda y, por algún motivo extraño, queda excelente (dependiendo obviamente de la opinión de cada uno, pero bueno). Después rehice todo el camino de vuelta, ya de noche, y me volví felizmente para acá.
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